
En su búsqueda por mejorar su hogar y proporcionar una buena educación a sus hijos, los García habían tomado varias decisiones financieras que, aunque bien intencionadas, los llevaron a una situación complicada. Aquí te presentamos un resumen de los préstamos que habían acumulado:
Préstamos Actuales
- Préstamo para reforma del hogar: 15,000€ para renovar la cocina y el baño al 14% anual en 8 años. Cuota mensual: €265.48
- Préstamo para educación: 20,000€ para estudios en la Universidad de Barcelona al 14% anual en 8 años. Cuota mensual: €353.97
- Préstamo para la compra de coche: 45,000€ (con una entrada de 15,000€), financiando 30,000€ al 10% anual en 10 años. Cuota mensual: €396.45
La suma de las cuotas mensuales ascendía a €1,015.90, una carga considerable que comenzaba a generar estrés en el hogar. Los García se dieron cuenta de que debían encontrar una solución para recuperar el control de sus finanzas.
Un Nuevo Camino: Reagrupación de Deudas mediante un Préstamo con Garantía Hipotecaria
Tras consultar a su asesor financiero, la familia decidió dar un paso audaz: consolidar sus deudas en un único préstamo con garantía hipotecaria. Esto significa agrupar todas sus deudas, como préstamos personales y tarjetas de crédito, en una sola obligación con un nuevo banco. Este banco pagará las deudas existentes, lo que les permitirá simplificar sus finanzas al tener solo un pago mensual.
Además, usaron como garantía una vivienda de segunda residencia en la playa que pertenecía a los padres de uno de los García. Esto les ayudó a negociar mejores condiciones para su nuevo préstamo.
Es importante destacar que no es necesario ser el propietario del inmueble que se usa como garantía. Muchas instituciones permiten que alguien más garantice el préstamo, siempre que haya un acuerdo claro y el propietario esté de acuerdo. Esto es útil para quienes buscan mejores condiciones de financiamiento sin ser dueños de un inmueble.
Gracias a esta estrategia, lograron obtener un interés anual significativamente más bajo, del 2,15%. Esto les permitió tener una cuota mensual consolidada de €422.79 (plazo de 15 años) y un ahorro mensual en comparación con la cuota anterior de €593.11. Además, el ahorro total en intereses alcanzó la cifra de €30,920.25, proporcional al nuevo plazo y tasa.
Además, usaron como garantía una vivienda de segunda residencia en la playa que pertenecía a los padres de uno de los García. Esto les ayudó a negociar mejores condiciones para su nuevo préstamo.
Es importante destacar que no es necesario ser el propietario del inmueble que se usa como garantía. Muchas instituciones permiten que alguien más garantice el préstamo, siempre que haya un acuerdo claro y el propietario esté de acuerdo. Esto es útil para quienes buscan mejores condiciones de financiamiento sin ser dueños de un inmueble.
Gracias a esta estrategia, lograron obtener un interés anual significativamente más bajo, del 2,15%. Esto les permitió tener una cuota mensual consolidada de €422.79 (plazo de 15 años) y un ahorro mensual en comparación con la cuota anterior de €593.11. Además, el ahorro total en intereses alcanzó la cifra de €30,920.25, proporcional al nuevo plazo y tasa.
Con esta estrategia, los García no solo lograron simplificar su situación financiera, sino que también recuperaron la tranquilidad en su hogar.
Una Nueva Perspectiva
La historia del amigo de la familia, que actuó como hipotecante no deudor, fue clave en este proceso. Brindó su propiedad como garantía sin asumir responsabilidad de pago, permitiendo que los García, como deudores no hipotecantes, se beneficiaran del préstamo sin hipotecar sus propios bienes.
Conclusión
Gracias a la consolidación de deudas, la familia García no solo pudo reducir su cuota mensual, sino que también mejoró su estabilidad financiera y emocional. La historia de los García nos enseña que, con la ayuda adecuada y un poco de creatividad, es posible transformar una carga financiera en una nueva oportunidad.
